Polémicas en curso

sobre el tiempo en un vídeo-ensayo de Aarón

Seguí indicación de Aarón y leí sobre el tiempo perdido y recobrado en Proust por Deleuze: «Proust y los signos». Me encantó la aproximación de Aarón al concepto de un tiempo entre heideggeriano y nuevo-metafísico. El ensayo me recordó dos libros: Quentin Meillassoux, «Después de la finitud»…

Y Graham Harman: «Hacia el Realismo especulativo»: «La emanación de los accidentes desde un objeto real es el tiempo; la emanación del objeto intencional desde un objeto real es el espacio». «El espacio es el lugar de la no relación entre las cosas» «Miro un árbol mientras la luz y los olores van y vienen salvajemente a su alrededor, y el árbol sin embargo me parece que sigue siendo el mismo. (…) vemos que el tiempo en sí mismo no cambia nada. El tiempo va en un sentido y en otro sin cambiar nada. Es puramente accidental. Decir que nos gustaría viajar en el tiempo a 1989 quiere decir que queremos volver al sistema de objetos que recordamos vigente aquel año.» » La diferencia entre objetos y accidentes nos da el tiempo, mientras que la diferencia entre los objetos y las relaciones nos da el espacio.»

Este es un dibujo (inacabado) sobre «Donde menos te lo esperas salta la liebre»: quiere decir lo mismo que «Cuando menos te lo esperas…

Este dibujo está más cerca del dibujo final con la liebre saltando cual ciervo.

 

He vuelto a pensar en estas cosas al ver la peli de Dzama en La Casa Encendida y tener que escribir sobre ella:  «Y la reina de la movilidad, la típica chica Dzama, aparece también en la anticuada e inquietante película muda en blanco y negro Une danse des bouffons (2013). El filme comienza con un bufón abriendo un agujero en la pared que permite ver otro agujero (el de Étant donnés de Marcel Duchamp) y termina con la chica entrando en la citada obra para tenderse al lado de su famoso maniquí. Lo curioso es que, si nos quedamos a ver recomenzar la cinta, advertimos que la protagonista es otra actriz ¡mucho mayor que la primera! La peripecia de esta segunda chica resulta idéntica a la de su predecesora. Se moverá acompañada por otros personajes conocidos de la historia del Arte como Beuys –con su cayado y su coyote–, Hugo Ball o el asno de los caprichos de Goya. Un viejo mago con ojos en las mejillas hará de juez, la bailarina oriental blandirá el sable, el secuestrado dictará con las manos atadas a una silla sus jugadas de ajedrez, los iluminadores bien visibles nos deslumbrarán, los cabezudos y las personas con sillas en la cabeza permanecerán igualmente en el banquillo de los acusados y el ambiente que crea la técnica de rodaje de Georges Méliès seguirá parpadeando de igual modo.»um»¿Quizá la mujer joven y la mujer mayor sirvieran para invocar que todo objeto sucede (o es) en el tiempo?»